Llevo unas semanas dedicado a la fotografía de producto: Catálogos comerciales, versiones online del mismo, fotografía de producto para ecommerce… Bolsos, carteras, corbatas, pajaritas, chaquetas, chalecos, zapatos… vamos, que la oficina puede pasar perfectamente por una tienda de moda.

Siempre he mencionado la importancia de realizar una fotografia de producto de calidad, una fotografia de producto que refleje de forma fidedigna el producto. En la fotografia para tiendas online es muy importante que el producto sea el protagonista y no el fondo del mismo: Fondos neutros, blancos puros, donde el producto sea el protagonista principal.

Aquí os voy a mostrar un sencillo proceso por el cual dejar las fotos con un fondo blanco perfecto, respetando nuestro productos y las sombras del mismo que le confieren volumen (que no se quede el producto «volando»).

Vamos a partir de esta imagen, que puede parecer válida pero que cuando comparemos con el resultado final veremos que el fondo no es el que estamos buscando. El producto está ajustado a sus colores final y no debemos de variar ni un ápice:

L2126-2

El primer paso es duplicar la capa inicial y desaturar la misma (Imagen > Ajustes > Desaturar):

01-Duplicar y desaturar

Sobre la capa desaturada, aplicamos un ajuste de niveles (Imagen > Ajustes > Niveles) buscando el mayor contraste posible (negro y blancos lo más puros posibles). Aqui ya es cuestión de un poco de práctica buscar los ajustes exactos que requiere cada foto. Lo importante es buscar esos contrastes máximos:

02-Niveles

El siguiente paso es coger un pincel, en color negro y ponerlo en modo Superponer:

03-superponer

… y comenzamos a pintar sobre el producto:

04-Pintamos

Veremos que las zonas oscuras se van convirtiendo en negras puras… En este punto nos acordaremos del paso anterior donde indicaba que hay que buscar el mayor contraste en el ajuste de niveles previo. Si continuamos pintando llegaremos a este resultado:

05-todo-pintado

En este punto ya tenemos una capa que nos servirá para crear una selección (Selección > Cargar Selección), dejándonos seleccionada toda la zona más clara que es la que queremos llevar a blanco puro.

06-seleccion

El siguiente paso es, una vez que tenemos el fondo seleccionado, aplicar un ajuste de corrección selectiva (Imagen > Ajustes > Corrección Selectiva):

07-correccion

Actuamos sobre los blanco y le quitamos toda la información que pudiera tener cian, magenta y amarillo (como se refleja en la ventana superior). El resultado sería este:

08-final

Una foto con el fondo totalmente blanco, donde el producto no ha sido alterado y se mantienen las sombras del mismo.

… y aquí tenéis la comparativa de donde hemos partido y hasta donde hemos llegado:

09

Un método sencillo y rápido para conseguir unos resultados profesionales… ya que se tarda más en leer este artículo que en procesar cada una de las imágenes.

En algún post anterior he hablado de composición fotográfica, en concreto he cogido una de mis fotos (si hay que criticar, se critica sobre uno mismo 🙂 ) y he desmenuzado el porqué he hecho la foto así.

La mayoría de mis fotos responden a algún criterio compositivo… Y digo la mayoría porque siempre hay momentos en los que las musas no te acompañan y disparas un poco sin analizar la escena. Trato de que esto ocurra la menos posible, pero ocurre… así que si hablamos de bondades, también mencionemos defectos.

Dicho esto, este artículo -como todo lo que escribo por aquí- no pretende ser un dogma sobre composición sino más bien un punto de encuentro y de debate sobre como realizar nuestras capturas. De inicio, cualquier comentario y/o aportación sobre estas fotos o (sobre otras) será bien recibido. El debate es siempre sinónimo de aprendizaje, asi que os animo a comentar, compartir o crear nuevos puntos de debate que gustosamente podemos tratar por aquí.

En este caso he cogido 3 fotos que recientemente he publicado por aquí en diversos artículos. Así pues, empecemos a analizarlas:

composicion-1

Ideas sobre la foto:

  • En verde en dividido la foto en 3 tercios horizontales y verticales siguiendo la regla de los tercios.
  • A nivel de distribución, 2 tercios para la parte inferior y un tercio en la parte superior, dándole importancia al primer plano. Distribución perfecta según dicha regla.
  • Como lo que quería buscar era un recorrido visual por las rocas, le doy mayor importancia a la parte inferior y establezco un punto final casi infinito
  • Juego con el punto de fuga… punto que me define las paralelas que forman ese sendero de piedras buscando un final donde supuestamente debería de haber un faro inexistente

composicion-2

Ideas sobre la foto:

  • En verde en dividido la foto en 3 tercios horizontales y verticales siguiendo la regla de los tercios.
  • A nivel de distribución, un tercio para la parte inferior y dos tercios en la parte superior… al contrario de la foto anterior, quiero que esa nube solitaria tenga protagonismo.
  • En uno de los punto de encuentros de la regla de los tercio (superior derecho), está nuestra protagonista… la nube solitaria. En ese mismo eje, pero en el punto inferior, comienza la urbanización
  • Como quiero darle movimiento a la foto, uso una larga exposición para reflejar ese dinamismo en la foto… que podemos ver en el agua y en nuestra famosa nube (marcado con flechas)

composicion-3

Tercera foto. Salimos de paisajes y nos metemos en el estudio:

  • La posición del brazo nos traza una diagonal que recorre la foto… desde su mirada hasta el tatuaje…
  • También ponemos en puntos de interés dos elementos importantes: Su mirada y el tatuaje. No están en posiciones perfectas pero si muy aproximadas.
  • Usamos un eje vertical para colocar a nuestro protagonista.

Como véis, todas estas fotos responde a un idea de composición. No es solo llegar al sitio y disparar 😀 … hay que analizar el entorno, que podemos sacar del mismo y plasmar nuestra idea.

 

Clave Alta - Duplicado de capas

La fotografía en clave alta suele llevar un carga emocional importante. Evocan paz, tranquilidad, bienestar… casi lo opuesto que la fotografia en clave baja, que viene reodeada de misterio, tensión, intriga.

Para conseguir una foto en clave alta tenemos que partir de mucha luz, mucha exposición del sujeto a retratar. Con los parámetros adecuados (y dependientes de cada tipo de fotografía que queramos conseguir), la clave alta puede salir casi terminada de la cámara. Ahora bien, también podemos conseguir un clave alta siguiente los siguientes pasos.

Vamos a partir de esta fotografía:

Clave Alta - Imagen inicial

Clave Alta – Imagen inicial

El primer paso, tras abrirla con Photoshop, será duplicar la capa 2 veces:

Clave Alta - Duplicado de capas

Clave Alta – Duplicado de capas

La capa superior la pondremos en modo exclusión:

Clave Alta - Modo Exclusión

Clave Alta – Modo Exclusión

y la capa inferior le aplicamos Imagen -> Ajustes -> Niveles (Ctrl + L). Llevando los blanco a un valor intermedio… sobre 100-110:

Clave Alta - Imagen > Ajustes > Niveles

Combinamos las 2 capas sobre las que hemos estado trabajando obteniendo el siguiente resultado:

Clave Alta - Capas Combinadas

Clave Alta – Capas Combinadas

Seguimos con nuestro proceso: La capa resultante la ponemos en modo de fusión Trama:

Clave Alta - Modo de fusión Trama

Clave Alta – Modo de fusión Trama

Y nuevamente podemos aplicar una capa de niveles (Ctrl+L), donde veremos lo que podemos recuperar en blancos y negros sin perder información:

Ajuste de niveles final

Ajuste de niveles final

Aplicamos un Filtro de Blanco y Negro:

Filtro de Blanco y Negro

Filtro de Blanco y Negro

Y este sería el resultado final:

Clave Alta

Un proceso con un resultado muy interesante y realizado en unos sencillos pasos

Ayer fue el turno de volver a coger los bártulos para salir a fotografiar un amanecer.  Dos meses largos sin hacerlo por diversas circunstancias… y ya se echaba de menos.

Esos momentos que te hacen desconectar del mundo y, aunque son efímeros, la preparación, toma fotográficas y posterior análisis de la jugada (podía decir que el almuerzo posterior, pero análisis queda más profesional 😉 ) te recargan de energía

Nuestra mala racha de salidas matutinas se prolonga y nuestra relación con la zona de Torrevieja empieza a tener tintes dramáticos: En las últimas veces que hemos amanecido por allí, los días que nos  han salido han sido de todo menos ideales… al menos desde el punto de vista fotográfico. No desesperaremos y seguiremos intentando sacarle punta. Seguro que al final obtendremos la recompensa.

Como os comentaba, ayer dediqué buena parte del momento previo al análisis de la zona (la foto de arriba es una panorámica de la zona), ver posibilidades, buscando esas rocas que me ofrecieran una caída de agua digna de fotografiar, una poza que se vaciara y me ofreciera el momento de capturar un bello momento, unas líneas de rocas que me definieran una trayectoria, un punto de interés trascendente para definir una buena composición. Nada. No encontré nada. Nada que me llenara para hacer algo digno, algo que me aportara.

Casi decidido a no sacar la cámara y con la frustración de las horas de sueño que podría recuperar y que había sacrificado por una foto, seguí repasando la zona hasta que ví el potencial de unos reflejos en el agua.

La nubes había estado allí y eran lo único atractivo que veía, pero me faltaba parte de la foto para tener una instantánea completa así que opté por tirar de reflejos 😉 … y esta fue mi captura:

Dicen que las reglas están para saltárselas y, en este caso, seguí mis propias reglas realizando la siguiente composición:

  1. Como la idea era mostrar dos realidades, nubes en la zona superior y reflejos en la inferior, opté por un formato 1:1. Foto cuadrada
  2. Dividir la foto en dos mitades (de forma aproximada). Adiós regla de los tercios 😉
  3. Usar un punto central donde centrar la mirada (en este caso el sol) y visualmente, recorrer las imagen hacia arriba (nubes con ese color tan característico que les confiere el sol) y bajar la misma buscando el reflejo. Al menos yo lo veo así.

Más o menos, el análisis sería este:

Esta es la forma en la que yo he pensado y procesado esta imagen, que para nada quiere decir que sea la forma ideal de hacerla. Simplemente cuento mi forma de trabajo. Compartir ideas y métodos de trabajo siempre enriquece.

 

Tengo una foto archivada desde hace unos cuantos meses que me está pidiendo a gritos usarla en este articulo.

Esta es la foto en cuestión:

La foto corresponde al puerto de Elantxobe, tomada desde la parte alta del pueblo este verano.

La zona inferior estaba totalmente en sombra fruto de los edificios que había a la derecha. De forma que tenía dos zonas muy diferentes de luz, con el consiguiente problema. En este caso, y con la edición del RAW pude recuperar esas sombras, añadirle un poco más de exposición a la escena en general, darle intensidad de los verdes y aguamarinas y aplicarle un ligero matiz verde en las sombras a la escena en general. Además, el horizonte estaba levemente caído a la derecha.

El resultado es el siguiente:

Para mi gusto, una foto muchísimo más atractiva y donde casi todo se ha conseguido procesando de forma conveniente el archivo RAW generado, sin perder calidad sobre la fotografía original.

Es por ello que siempre que sea posible, es recomendable disparar en RAW, ya que es un negativo digital que contiene el 100% de la información capturada por el sensor de nuestra cámara y nos dará más posibilidades a la hora de editar nuestra foto.

Hay miles de artículos donde explican las ventajas de disparar en RAW, así que simplemente echarle un ojo a estos:

 

Cuando nuestra principal vía de edición pasa por el color, es bastante frecuente recurrir al blanco y negro solo con aquellas fotos en las que vemos que no conseguimos sacar el partido suficiente. Vamos, que los milagros se buscan con una edición en blanco y negro para que nuestra foto quede más o menos resultona que consiga evitar que caiga en el baúl del olvido. Hablo siempre de generalidades, porque también hay quien es fiel a una idea, un estilo y tiene claro cual es el uso que le da a la edición en blanco y negro.

Por mi parte soy un enamorado del blanco y negro y no lo uso tanto como me gustaría, aunque entre mis propósitos de este nuevo año (recordad que estamos en época de buenos propósitos) está el experimentar más la fotografía en blanco y negro. Creo que nos centra más en la composición, en lo que quiere transmitir la foto, en la esencia de la misma… sin los «artificios» que nos puede provocar el color. Evidentemente no lo veo para su uso en todo tipo de fotos, pero sí en aquellas que me lo «pida».

Tampoco tengo una única forma de edición en blanco y negro, soy más de guiarme por sensaciones: Según lo que tengo delante, así me pide una cosa u otra.

Una de las ultimas sesiones completas que habéis visto por aquí está completamente editada en blanco y negro. Era el fundamento principal de la sesión: Conseguir ese resultado y a fe de los comentarios recibidos, creo que el resultado ha cumplido con las expectativas generadas.

María Álvarez | Serie "Words"

María Álvarez

Paralelamente a esta sesión, y como idea que llevo arrastrando unos cuantos meses, he reeditado algunas de mis fotografías en blanco y negro. Aquí tenéis algunas pinceladas:

Sonia

Sonia

 

Anaís

Anaís

 

Victoria

Victoria

Incluso capturas del pasado Rock Arena 2013:

Obus - Rock Arena 2013

Todas ellas las podéis encontrar en un web creada al efecto: Solo BLANCO Y NEGRO. Aquí tenéis algunas de mis fotografías editadas según mi visión del blanco y negro, web a la que poco a poco iré añadiendo más contenido.

Hay auténticos maestros de la edición del blanco y negro al alcance de un click y hay tanto por aprender que dan ganas de ponerse a investigar desde ya. Valoro mucho los resultados de estos cracks que con tan poco consiguen transmitir tanto.

Nos leemos 😉

Hacer fotos a peques puede ser algo muy divertido. Si los peques se sienten cómodos, el resultado puede ser maravilloso, ya que sus miradas, sus gestos, sus poses son absolutamente fantásticas…

Creo que he comentado en alguna ocasión anterior que me parece una de las disciplinas más difíciles ya que no tienes el control de la situación, no puedes “dirigir” al 100% a tus modelos y la improvisación es una baza con la que tenemos que ir jugando.

Pero aun así, podemos darle una vuelta de tuerca a esas sesiones de estudio y darles una sorpresa a nuestros peques con unos resultados finales que ellos mismos ni se lo esperan.

En este caso os traigo un par de ejemplos en los que es relativamente sencillo integrar a nuestra “modelo” con sus personajes favoritos: Recorte, integración y reiluminación –si fuera necesario- es un coste mínimo después de ver la cara de satisfacción de verse en la misma foto que esos personajes que forman su día a día.

A nivel técnico, estas fotos están hechas en estudio (la de arriba sobre fondo blanco y la de abajo sobre fondo negro), recortada nuestra modelo e integrada en un fondo con el resto de personajes y que, posteriormente, hemos completado con algunos detalles adicionales para dar un resultado final más completo.

Ya sabéis, si queréis sorprender, aquí tenéis otra idea de por dónde triunfar.

En un entorno creativo suele ser habitual llegar a puntos donde piensas que tu musa, tu inspiración te ha abandonado… caminos sin salida, que parecen de no retorno. Son esos momentos donde cualquier idea te parece malísima y que no está al nivel de lo que tú eres capaz de ofrecer. Seguramente, con el paso del tiempo o mirándolo desde otra perspectiva, descubres que esa idea es buena… pero en ese momento no la sabes ver.

Porqué os cuento esto… pues muy sencillo: Para mis momentos de «crisis creativa» o cuando necesito recargar mi batería de sensaciones fotográficas suelo tener un lugar «refugio«, un lugar donde evadirme, donde poder ir en soledad con la única compañía de mi cámara. Es un ejercicio de pureza, de composición, de creatividad, de edición… Sacar de ese mismo sitio algo que sea diferente a todo lo que anteriormente tienes. Que puedas decir: «Sí, es el mismo sitio de siempre, pero esta visión es nueva».

Hoy he recurrido a «mi sitio», Arenales del Sol… Son ya unas cuantas veces las que he recurrido a este bello entorno y siempre descubro algo, siempre trato de aprovechar lo que el entorno me ofrece de una forma distinta… Parece que mi sitio me funciona…

Espero que os gusten estas dos visiones del mismo sitio: Una visión #blue hacia el mar, una visión #gris hacia la urbe. Dos fotos, dos conceptos.

Aquí, hace poco más de un año, comenzó mi andadura fotográfica 🙂

 

No sé si es vuestro caso o no, pero a mi me gusta planificarme hasta la saciedad cada una de las sesiones que llevo a cabo. En la medida de lo posible, me gusta visualizar mentalmente el entorno en el que me voy a mover, la luz con la que voy a contar… y todo ello enfocándolo al resultado que quiero conseguir.

No siempre sale todo según lo previsto, ya que muchas veces hay elementos externos, elementos que no están bajo control… elementos que te hacen activar la creatividad para tratar de conjugarlos en pos del objetivo final… o incluso variarlo porque le ves sustanciales mejores.

¿Que quiero contaros con este rollo? Pues simplemente poner un ejemplo de la ultima sesión realizada con Celia.

Tenía la idea clara: Necesitaba un entorno natural, con árboles más o menos frondosos… la idea era transformar esa vegetación en tonos rojos/magenta, conseguir unas fotos donde nuestra protagonista -en este caso Celia- fuera el foco principal sobre un entorno diferente que transmitiera armonía, que quedara atractiva y que por el entorno usado y el acabado final llamara poderosamente la atención…

El entorno, un campo de naranjos. Dificultad añadida: Pues los pocos árboles que había… Solución, buscar el ángulo en el que un par de árboles entraran en escena para dar esas sensación de frondosidad, meter en primeros planos algunas hojas desenfocadas…

Podéis juzgar vosotros mismos el resultado… yo estoy plenamente satisfecho con el mismo.

Y para ello no hicieron falta más allá de 20 fotos… incluyendo las típicas pruebas de luz, composición y disparos finales. 15 minutos que me resultaron poderosamente efectivos ya que conseguí lo que me había propuesto de inicio… a partir de ahí, la parte de edición donde he tardado algo más 😉 .

En la entrada de ayer os comentaba que, como ejercicio práctico, siempre es bueno echar la vista atrás… revisar material realizado previamente, darle un nuevo enfoque, descubrir material inédito… la fotografía es un campo de constante aprendizaje, siempre se aprenden cosas nuevas, se descubren nuevos conceptos, nuevas ediciones… y el que diga que lo sabe todo en la fotografía está muy equivocado.

Por este momento, por el aprendizaje continuo, yo lo veo así: las sesiones no terminan en el momento en que la ultima foto que has seleccionado ha sido procesada y/o publicada… seguro que tienes joyas que, por un motivo u otro, han quedado en el cajón del olvido.

Para reforzar mi teoría pongo el ejemplo de las dos fotos publicadas ayer.

Dos fotos realizadas hace 9 meses, editadas ayer y ambas han entrado el mismo día en la sección de POPULARES de 500px, que para quién conozca el funcionamiento de esta web, de unos meses para acá se ha puesto bastante complejo acceder a dicha sección (cambio que, por otro lado, veo muy bien… ya que ahora un amplio porcentaje de las fotos que llegan a ese nivel son fotones de verdad).

Una de ellas, la segunda, alcanzando en el momento de escribir este post la tercera posicion global en la categoría de «fashion», siendo mi 4º foto histórica en este web en número de visitas (y solo con unas horas publicadas).

Habrá quien dirá que vaya vista tuve en su día para descartar la foto y no procesarla… y le doy la razón… pero viendo el resto de fotos de la sesión me decanté por otras -quizás porque mis conocimientos en su día no me daban para procesar en condiciones esa foto y dejar un resultado como el que ahora he mostrado- … creo que lo importante es volver y descubrir esa foto que ha estado ahí esperando a que llegara su momento.